Finanzas Abiertas en Chile: qué cambia para las pymes que usan factoring en 2026

En julio de 2026 comienza a implementarse en Chile el Sistema de Finanzas Abiertas (SFA), un cambio regulatorio que transformará la forma en que las empresas acceden al financiamiento. Por primera vez, las pymes podrán compartir su información financiera con distintos proveedores de forma segura, estandarizada y bajo su propio consentimiento.

Para las empresas que usan o evalúan usar factoring, esto tiene implicancias concretas: evaluaciones más rápidas, más competencia entre proveedores financieros y menos dependencia del historial bancario como única puerta de acceso al capital de trabajo.

Este artículo explica qué son las Finanzas Abiertas, cómo impactan al factoring y qué significa este cambio para las pymes chilenas que necesitan liquidez.

¿Qué son las Finanzas Abiertas?

Las Finanzas Abiertas, también conocidas como Open Finance, son un sistema regulado por ley que permite a personas y empresas compartir su información financiera con terceros de forma segura, estandarizada y siempre bajo consentimiento.

No es acceso forzado a los datos. No es scraping. Es un marco legal y tecnológico que habilita a los clientes del sistema financiero a decidir quién puede ver su información y para qué.

En Chile, este sistema nace de la Ley 21.521, conocida como Ley Fintech, y está regulado por la Norma de Carácter General N° 514 de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), publicada en julio de 2024. Su primera etapa de implementación comienza a operar en julio de 2026.

El concepto va más allá de lo que se conocía como Open Banking. Mientras la banca abierta se centraba en cuentas y medios de pago, las Finanzas Abiertas abarcan todo el espectro financiero: cuentas, seguros, inversiones, fondos de pensiones y, por supuesto, financiamiento alternativo como el factoring.

Por qué las Finanzas Abiertas importan para las pymes chilenas

Hasta ahora, acceder a financiamiento en Chile ha dependido en gran medida del historial bancario. Una empresa sin relación previa con un banco, sin años de carpeta tributaria o con antecedentes comerciales, queda fuera del sistema antes de empezar.

El 40% del sector pyme enfrenta dificultades significativas para acceder a la banca tradicional. Y el 87% de las empresas que usan financiamiento fintech tuvo algún rechazo previo por parte de un banco.

Las Finanzas Abiertas buscan cambiar eso. Al permitir que las pymes compartan sus datos financieros en tiempo real con proveedores alternativos, se abren nuevas posibilidades de evaluación que no dependen exclusivamente del historial bancario.

En la práctica, esto significa que una empresa que vende bien, que tiene facturas emitidas a pagadores sólidos y que mantiene un flujo de caja activo, puede demostrar esa realidad financiera de forma directa, sin pasar por los filtros tradicionales de la banca.

Cómo impactan las Finanzas Abiertas al factoring

El factoring ya opera bajo una lógica distinta a la del crédito bancario: evalúa al pagador de la factura, no a la empresa que la emite. Eso lo ha convertido en la herramienta preferida de las pymes para obtener liquidez.

Con las Finanzas Abiertas, esa ventaja se potencia en varios frentes:

Evaluaciones más rápidas y precisas. Al acceder a la información financiera de la empresa en tiempo real, las compañías de factoring pueden evaluar operaciones con mayor velocidad y con datos actualizados, sin depender de documentación estática que muchas veces llega desactualizada.

Más competencia entre proveedores. Cuando la información deja de estar cautiva en un solo banco, las empresas pueden comparar condiciones entre distintos proveedores de factoring con mayor facilidad. Eso genera mejor precio y mejor servicio.

Menos barreras de entrada. Empresas nuevas o en crecimiento que hoy no califican para crédito bancario podrán demostrar su capacidad real a través de sus datos transaccionales, abriendo acceso a financiamiento que antes les estaba vedado.

Mayor transparencia. El sistema obliga a todos los actores a operar bajo estándares regulados de seguridad y manejo de datos, lo que aumenta la confianza en el ecosistema.

El factoring en Chile hoy: los números que explican la tendencia

El factoring no bancario creció un 13,95% en 2025 y superó los US$ 5.000 millones en operaciones gestionadas, según el informe anual de la Asociación de Empresas de Servicios Financieros (EFA). El 77,1% de las empresas usuarias son pymes.

En paralelo, el factoring digital concentró el 92% de las operaciones fintech, con 259.824 empresas y personas operando entre 2023 y 2025, un alza del 72% en dos años.

A nivel total, incluyendo actores bancarios y no bancarios, el factoring movilizó US$ 38.498 millones en 2024, equivalentes al 15,1% del PIB del país.

Estos números confirman una tendencia clara: el factoring dejó de ser una alternativa puntual. Es infraestructura financiera. Y con las Finanzas Abiertas, su rol se va a consolidar aún más.

Qué viene para el sector en 2026 y 2027

La implementación del Sistema de Finanzas Abiertas será gradual. La primera etapa comienza en julio de 2026, pero los efectos plenos se irán desplegando durante 2027.

Entre las tendencias que ya se observan en el mercado chileno se encuentran la integración gremial del sector, con la fusión de EFA y ACHEF en la nueva asociación AFYS, que busca fortalecer la representatividad del factoring no bancario ante el regulador. También avanza la regulación de nuevos actores bajo la Ley Fintech, donde la CMF ha inscrito 42 entidades y otorgado 37 autorizaciones de funcionamiento hasta mayo de 2026.

A esto se suma el crecimiento del factoring digital como herramienta estándar de gestión de capital de trabajo, y la entrada en escena de nuevos modelos que combinan inteligencia artificial con evaluación de riesgo transaccional.

Para las pymes, el mensaje es claro: el ecosistema financiero se está abriendo. Y las empresas que entiendan cómo aprovecharlo van a tener una ventaja concreta en acceso a liquidez.

Preguntas frecuentes sobre Finanzas Abiertas y factoring

¿Qué es el Sistema de Finanzas Abiertas (SFA)?

Es un marco regulado por la Ley Fintech (Ley 21.521) que permite a personas y empresas compartir su información financiera con terceros de forma segura y bajo consentimiento. Está supervisado por la CMF.

¿Mis datos financieros se comparten sin mi permiso?

No. El sistema funciona exclusivamente bajo consentimiento. Tú decides qué información compartir, con quién y para qué.

¿Esto reemplaza al factoring tradicional?

No. Lo potencia. Las Finanzas Abiertas mejoran la velocidad de evaluación y amplían el acceso, pero el factoring sigue funcionando igual: tú cedes tu factura, recibes liquidez y la empresa de factoring gestiona el cobro.

¿Me conviene más un factoring digital o un modelo boutique?

Depende de tu situación. Si tu operación es simple y priorizas velocidad total, un modelo digital puede funcionar. Si tu caso requiere análisis específico, acompañamiento personalizado o evaluación con criterio humano, un modelo boutique sigue siendo la mejor opción.

¿Cuándo empiezan a funcionar las Finanzas Abiertas?

La primera etapa de implementación comienza en julio de 2026. El despliegue completo se extenderá durante 2027.

Las Finanzas Abiertas no son un concepto abstracto. Son un cambio regulatorio que ya está ocurriendo y que va a transformar la forma en que las pymes chilenas acceden al financiamiento.

Para las empresas que usan factoring, esto significa mejor acceso, más competencia, evaluaciones más rápidas y menos dependencia del historial bancario. Y para las que aún no lo usan, significa que la puerta se está abriendo más que nunca.

El factoring ya es la herramienta de liquidez preferida por las pymes chilenas. Con las Finanzas Abiertas, esa preferencia tiene todo para consolidarse.

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